Orden documental con criterio único
Definimos nomenclaturas, carpetas por ejercicio y sociedad, y reglas para respaldos digitales. El resultado es que cualquier persona del equipo encuentra un comprobante sin depender de quien lo guardó.
Trabajamos sobre el circuito completo: desde cómo se recibe un comprobante hasta cómo queda archivado y quién puede encontrarlo seis meses después. Estas son las situaciones donde más nos convocan desde empresas medianas y estudios contables de Buenos Aires.
Definimos nomenclaturas, carpetas por ejercicio y sociedad, y reglas para respaldos digitales. El resultado es que cualquier persona del equipo encuentra un comprobante sin depender de quien lo guardó.
Cotejamos cifras entre balance, flujo de caja y notas, y dejamos registro de quién revisó cada sección. Así los informes llegan al directorio sin retrabajos de último momento.
Asignamos un responsable por etapa: recepción, validación y archivo. Cuando algo se traba, hay un criterio de escalamiento claro y no un expediente detenido en la nada.
Armamos la estructura del informe, los cuadros que deben cerrar y los respaldos adjuntos. No emitimos opinión contable ni legal: dejamos el material listo para que lo revise quien corresponda.
Documentamos el estado de cada expediente para que administración, compras y dirección trabajen sobre la misma versión. Menos correos pidiendo "el último archivo".
Cada revisión queda con fecha y responsable. Si una auditoría interna pide el recorrido de un documento, se responde con el registro, no con la memoria de alguien.
Si querés ver cómo aplicamos esto en un caso concreto, podés revisar cómo trabajamos con empresas o escribirnos desde contacto.
En Consultoría y Documentación no arrancamos por el archivo final. Primero entendemos qué tenés, quién lo usa y con qué frecuencia se actualiza. Recién ahí armamos el circuito. Estos son los cinco tramos que recorremos con vos, desde el primer mensaje hasta la entrega.
Nos contás qué necesitás ordenar: comprobantes de un ejercicio, carpetas de una sociedad, informes para un directorio. Definimos alcance, plazos y qué áreas de la empresa van a intervenir.
Miramos carpetas, planillas y correos. Detectamos duplicados, versiones viejas y documentos sin respaldo. Dejamos un listado de faltantes antes de tocar nada.
Proponemos una estructura de carpetas y una nomenclatura de archivos por año, sociedad y tipo de comprobante. La validás con tu equipo antes de migrar.
Ordenamos, renombramos y cargamos la documentación según el esquema acordado. Cada movimiento queda registrado para que puedas rastrear qué se tocó y cuándo.
Te dejamos el archivo funcionando, una guía breve de uso y las pautas para mantenerlo. Si querés, seguimos con revisiones periódicas desde nuestro equipo.
Si todavía no tenés claro en qué etapa estás, escribinos y lo vemos juntos. No hacemos asesoramiento legal ni financiero regulado: nos ocupamos de la organización documental y administrativa.
No todos los equipos necesitan lo mismo. Algunos llegan con carpetas desordenadas y necesitan reconstruir el archivo desde cero; otros ya tienen un circuito armado y buscan una revisión externa antes de presentar informes. Estos tres formatos cubren los pedidos más frecuentes que recibimos en Buenos Aires.
Para empresas que arrastran comprobantes sueltos, correos sin clasificar y respaldos duplicados. Armamos una estructura de carpetas por ejercicio, sociedad y tipo de documento, con nomenclatura de archivos que incluya fecha, emisor y número de comprobante.
Pensado para equipos que ya tienen un archivo funcionando y quieren sostenerlo en el tiempo. Trabajamos con una frecuencia acordada y entregamos un informe de consistencia sobre los cuadros que deben cerrar entre balance, flujo de caja y notas.
Para entregas puntuales a directorio, socios o bancos. Nos enfocamos en que el informe llegue completo: cuadros que cierren, respaldos adjuntos y firmas en orden. No emitimos opinión sobre el contenido financiero ni reemplazamos al contador público.
Si querés ver cómo aplicamos estos formatos en situaciones concretas, podés revisar los casos y el enfoque de trabajo que publicamos.
No reemplazamos a tu contador ni firmamos por vos. Armamos el circuito documental, revisamos que los datos cierren entre sí y dejamos los informes listos para que los uses donde corresponda. Estos son los frentes en los que trabajamos.
Definimos una estructura de carpetas por ejercicio, sociedad y tipo de comprobante. Nomenclaturas de archivo con fecha, emisor y número, para que cualquiera pueda encontrar un respaldo sin preguntar.
Comparamos balance, flujo de caja y notas para detectar cifras que no coinciden con sus respaldos. Dejamos registro de quién revisó cada sección y en qué fecha, así el control queda trazable.
Ordenamos cuadros, notas y anexos antes de que el informe llegue a un directorio o a un banco. El objetivo es evitar retrabajos de último momento y que cada número tenga su respaldo adjunto.
Asignamos un responsable por etapa: recepción de comprobantes, validación de datos y archivo final. Definimos criterios de escalamiento para que los expedientes no queden detenidos porque "lo ve otro".
Revisamos series históricas, variaciones entre períodos y notas que quedaron desactualizadas. Señalamos inconsistencias para que las resuelvas con quien corresponda, sin emitir opinión sobre el mérito contable.
Capacitamos al área administrativa en el uso del archivo y del circuito. Entregamos instructivos breves y planillas de estado para que el proceso siga funcionando cuando ya no estamos.
Si querés ver cómo aplicamos esto en un caso concreto, podés leer los casos de trabajo o escribirnos desde contacto para coordinar una primera reunión.